Madre a los 50: ¿he sido egoísta?

La maternidad primeriza de la cantante Janet Jackson, de 50 años, vuelve a traer el debate en los medios de comunicación sobre la maternidad tardía algo que en la mayoría de países occidentales empieza a ser  habitual. No sólo ha aumentado la edad media de las madres primerizas, también se están dando más casos de mujeres que son madres pasados los 45, llegando incluso a casos extremos de madres sexagenarias superando con creces lo que se considera el límite de edad en reproducción asistida.

A menudo las noticias recogen el testimonio de estas madres, sus motivaciones y las complicaciones biológicas que implica llevar a cabo un embarazo a esa edad. Hemos econtrado a través de la BBC el testimonio de una hija de esos padres tardíos y también las reflexiones de una madre a los 53.

Ouvrielle  Holmes, la experiencia de ser hija de padres mayores

Cuando Ouvrielle Holmes nació su madre tenia 46 años y su padre 69. Su primera respuesta cuando se le pregunta por la experiencia de ser hija de unos padres tan mayores es: “siento que me perdí la oportunidad de conocer a mis padres como adulta”. Explica que sus padres estaban muy cansados y que desde bien pequeña fue consciente de la edad avanzada de su padre y que lo perdería antes de ser adulta. “Rezaba cada día para tenerlo una semana más a mi lado”. Pasó la adolescencia viendo como su madre se dedicaba íntegramente al cuidado de su padre. Finalmente él murió a los 86 años, cuando ella tenia 18 y se estaba preparando para la selectividad.

Tras la muerte de su padre, Ouvrielle pasó los siguientes 25 años cuidando a su madre. “Tenia que hacerme cargo de mi madre, justo cuando mis hijos eran pequeños y estaba luchando por conseguir una estabilidad laboral”, explica, pero matiza ” adoraba a mis padres , tuve la suerte que me dedicaba mucho tiempo porque se jubiló cuando yo tenía 2 años”. Pero confiesa que la vida de sus padres fue estresante y que nunca consiguió establecer con ellos una relación de adulto a adulto.

Luisa Pagnotta, madre a los 53

Luisa Pagnota tuvo a su primra hija a los 40 años. Cree que la edad no debería ser un limite a la maternidad aunque reconoce lo duro que fue para ella adaptarse a una nueva vida con un bebé a los 40 años, “sentía que había perdido mi libertad para siempre”. Sin embargo explica las emociones que experimentó en su primer paseo juntas: “la descubrí como compañera, una pequeña preciosa persona que me quería y a quien yo quería”.

A los 48 años decidió tener un segundo hijo. Tras una fecundació in vitro fallida, decidió acudir a la ovodonación. A los 53 años consiguió el deseado embarazo. Su primera hija estaba en plena adolescencia.

“¿He sido egosista?”, se pregunta Luisa, “No lo sé. Lo que sí sé es que siempre estaré cuando me necesiten, independientemente de mi edad. Me siente 10 años más joven, probablemente porque ellas me ayudan a mantenerme así”.

 

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