Programa de intervención Psicológica para parejas o individuos en tratamiento de infertilidad. A muchas parejas, la imposibilidad de conseguir un embarazo de forma natural y el posterior diagnóstico de infertilidad les afecta de forma notable en su estado emocional y físico (sintomatología somática), así como a nivel ocupacional e incluso intelectual. Por la experiencia que se ha recogido de otras parejas, sabemos que en ocasiones todo ello puede crear problemas de comunicación, sensación de impotencia, dificultades en las relaciones sexuales, ansiedad, cansancio, problemas de sueño, de alimentación, de relación con los demás, concentración... etc. Los problemas psicológicos que se asocian comúnmente a las personas que están entratamiento son la depresión y la ansiedad. La ansiedad puede ser producida por el mismo tratamiento y por el miedo a que este falle y la depresión por la dificultad de concebir y porque los resultados positivos no son todo lo rápido que se desearía. Dado que podría existir un vínculo entre la hiperprolactinemia inducida por la ansiedad y la incapacidad de concebir, la intervención psicológica para reducir esta ansiedad puede jugar un papel importante en el incremento de la posibilidad de un embarazo. Al mismo tiempo la mejor adaptación individual, marital y social de la pareja o individuo aumenta la satisfacción respecto a los resultados del tratamiento de infertilidad. Recabar información respecto al tiempo que la pareja intenta conseguir un embarazo sin éxito. Saber el impacto que el diagnóstico de la esterilidad causa en cada uno de los miembros de la pareja, y su forma de afrontarlo. Conocer posibles consecuencias de anteriores tratamientos, si los ha habido. Informar sobre las dificultades con las que se enfrentarán a nivel psicológico, y plantear que una forma adecuada de afrontar la situación disminuye estas dificultades. Cuestionario de personalidad a partir del cual se obtendrá información de cada individuo y un perfil que ayudará en el asesoramiento posterior.
2ª visita Comentar los resultados de las pruebas y, en función de la necesidad, entrenar en el aprendizaje de técnicas de relajación, y de estrategias específicas para el control de la ansiedad, como por ejemplo, reestructuración de patrones de pensamiento, preparación para encajar noticias negativas, modo de buscar apoyo en el otro o en los demás y planteamiento de estrategias para aumentar la sensación de control.
3ª visita Comprobar la utilidad de la información que han recibido, y ayudar a solucionar posibles dificultades. Completar el aprendizaje de las técnicas expuestas anteriormente, y dejar abierta la posibilidad de consultar por problemas posteriores según se necesite en cada caso.