¿Qué influye en la implantación embrionaria en el útero?

fallos implantación embrionaria en el útero

Tres son los momentos claves en un tratamiento de reproducción asistida: la fecundación, el desarrollo embrionario y la implantación. Una vez se ha conseguido obtener embriones de buena calidad, el último paso es su implantación en el útero materno con la esperanza que dé lugar a una gestación.

Existen dos factores que deciden si la implantación embrionaria termina o no en un embarazo:

La calidad del embrión: Cuanto mejor y de más calidad sea el embrión u óvulo fecundado, más posibilidades hay de que éste se implante y dé lugar a una futura gestación. Gracias al incubador Geri Plus conectado al software del Test Eeva, disponemos de más y mejor información sobre el desarrollo de cada embrión y el biólogo puede elegir mejor cual es el que presenta mejor pronóstico de implantación. Por ello, apostamos por la transferencia de un único embrión, el mejor.

La preparación del endometrio: Para que los embriones se implanten correctamente en el útero, el endometrio debe estar preparado para recibirlo. La medicación hormonal que se toma antes de empezar el tratamiento de fertilidad, es el factor que ayudará a preparar el endometrio y mejorar las posibilidades de que el embrión se implante en el útero.

Existen otros factores que pueden incidir en la implantación embrionaria:

1. La modulación de las células NK:

En pacientes que presentan fallos de implantación embrionaria recurrentes, en los que la tasa de tener un recién nacido vivo es menor del 16%, diversos estudios han comenzado a identificar una serie de factores inmunológicos, responsables de hasta un 40% de los casos de infertilidad y esterilidad, y sobre los que se puede actuar de forma terapéutica.

El sistema inmune es un conjunto de estructuras y procesos biológicos que protegen al organismo de enfermedades. Identifican y destruyen células patógenas, resguardando la integridad de las propias células y tejidos sanos del organismo. La respuesta inmune puede ser innata (primaria e inespecífica) o adquirida (específica y mediada por Linfocitos, que son una clase especial de glóbulos blancos y donde se encuentran las células NK o Natural Killer).

Según los estudios más recientes, existe una expansión de células NK y NKT en las mujeres con fallo de implantación. Es aquí donde entra el tratamiento con gammaglobulinas intravenosas (GGIV), el cual ha demostrado ser beneficioso en numerosos trastornos de base inmunológica. Aunque se desconocen los mecanismos exactos inmunomoduladores, la GGIV posee potentes efectos antiinflamatorios en la modulación de los procesos mediados por éstas células NK. Se postula que las GGIV reducen la activación de éstas células y la actividad citotóxica que suele estar incrementada en estas pacientes. En consecuencia, una mejor regulación de estas células Natural Killer puede mejorar las posibilidades de que la implantación embrionaria se haga correctamente y se pueda llegar al embarazo.

2. Los factores de crecimiento: 

Los Factores de crecimiento (o Plasma Rico en Proteínas) son sustancias proteicas solubles, comprendidas en el interior de las plaquetas. Estas sustancias estimulan a otras células que empiezan a crear una gran variedad de procesos, como la formación de tejido nuevo, cicatrización, reparación de tejidos, curación de piel, mucosas, etc…

Para las mujeres que no consiguen tener un endometrio de un grosor óptimo durante la preparación del endometrio para la implantación embrionaria, esta técnica está cada vez más indicada. Las células madres adultas necesitan el estímulo de los factores de crecimiento para producir sustancias y células específicas del tejido que deben crear, en este caso células de la mucosa uterina (endometrio).

El procedimiento es sencillo y mínimamente invasivo, por lo que se realiza de forma ambulatoria. Después de extraer una pequeña dosis de sangre al paciente, similar a una analítica común (de 2 a 8 mililitros), se realiza un procedimiento específico a la sangre. Esta sangre se somete a un proceso de centrifugado que permite obtener el plasma rico en Factores de Crecimiento. Seguidamente se separa la parte más rica en factores de crecimiento y se descarta el resto, añadiendo cloruro cálcico para liberar los factores de crecimiento plaquetarios. Se inyecta esta preparación, conteniendo los factores de crecimiento activados, directamente dentro del endometrio mediante una Histeroscopia. Una vez realizada la infiltración del plasma rico en factores de crecimiento, la paciente tendrá que seguir las recomendaciones de su médico y hacerse ecografías de control para visualizar los efectos de los factores de crecimiento sobre el endometrio, antes de hacer la transferencia embrionaria.

3. Diagnóstico Genético Preimplantacional

El diagnóstico genético preimplantacional, más conocido con las siglas DGP, es una técnica de laboratorio, que consiste básicamente en un estudio en el que se analiza la composición cromosómica y genética del embrión antes de transferirlo al útero materno durante una fecundación in vitro. En este tratamiento se estudia el ADN de los embriones para detectar posibles enfermedades o anomalías, seleccionando sólo los que presentan buenas características para ser implantados en el útero de la mujer y esperando que estos evolucionen hacia una gestación efectiva y un embarazo más sano.

El primer paso es realizar un test de portadores de enfermedades genéticas completo a la mujer y la pareja para conocer cuáles pueden ser sus posibles patologías y tipo de enfermedades que podrían transmitir al embrión.

Entre el día 3 y 5 del desarrollo embrionario, se extrae una célula de cada uno de los embriones conseguidos, para estudiar toda su información genética y cromosómica. A partir de estos, se puede detectar si todos los cromosomas de cada embrión son correctos. Si el padre o madre es portador de alguna enfermedad genética, también se puede buscar este tipo de gen en la célula extraída de los embriones y así hacer la selección embrionaria de los que no tienen esta patología genética.

Estudiado y analizado el ADN de todos los embriones, se seleccionan solo aquellos que presentan mejores características (tanto genéticas como cromosómicas), descartando a los que padezcan alguna anomalía. Con el diagnóstico genético preimplantacional se seleccionan los embriones más sanos, mejorando así los resultados de una fecundación in vitro y aumentando su tasa de implantación hasta el 50%.

¿Necesitas ayuda?

¿Cuando te llamamos?    

Tratamiento:

Quiero:

He leído y acepto las Condiciones de uso  
Doy mi consentimiento para que Centre de Reproducció Asistida SL pueda remitirme comunicaciones comerciales  

Deja tu comentario

Debes estar conectado para dejar un comentario.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Llamar