Maternidad tras un cáncer de mama

Muchos tratamientos del cáncer de mama, como la hormonoterapia, la quimioterapia y las terapias dirigidas, pueden causar infertilidad temporal o hacer más difícil que quedes embarazada después de concluir el tratamiento. Algunos tratamientos, como la extirpación quirúrgica de los ovarios, causan infertilidad permanente e irreversible. Pero ello no significa que no puedas ser madre.

Cada año se diagnostican en España 26 mil casos de cáncer de mama. La mejora de los tratamientos y la detección precoz han logrado que sea el tumor con el índice más alto de curación. Según la Asociación Española contra el Cáncer, cada año se incrementa la supervivencia un 1,4%, sin embargo en las últimas décadas ha aumentado la incidencia de este tumor en mujeres menores de 50 años.  Silvia es un ejemplo.

Hace ya seis años cuando Silvia descubrió un bulto en su pecho derecho. Aunque le aseguraban que no tenía importancia, un pálpito interno le decía que debía insistir para hacerse las pruebas. Por desgracia, los temores se confirmaron: era cáncer.

La eficacia de las técnicas de imagen es menor en una mujer joven y, en muchos casos – como le sucedió a Silvia- es la aparición de un bulto, la depresión de la piel o los cambios de color, los que alertan sobre la aparición de la enfermedad. El diagnóstico requiere la alerta de la propia paciente y de los médicos a los que acuda.

“Estaba totalmente traumatizada y solo pensaba en cómo darle la noticia a mi padre y a mis abuelos, que vivían en mi casa desde la muerte de mi madre un año antes. Por suerte, a la mañana siguiente conocí a mi ginecólogo, el Dr. Martí, y me mostró la luz”.

Silvia,  asociaba cáncer con muerte. Pero el avance en los tratamientos y las técnicas de diagnóstico precoz han logrado que en España la supervivencia global a los 5 años del diagnóstico de este tumor sea del 82,8%. “Tras contarme mi ginecológo claramente lo que había y qué íbamos a hacer me dijo muy seriamente que no le mirase con esa cara porque de esta no me iba a morir. Y lo cumplió”, explica Silvia.

El siguiente paso fue hablar de la maternidad. “Si no llega a ser por el doctor, no hubiera pensado en ser madre con una enfermedad tan grave. Solo quería curarme. Necesitas un médico con experiencia que se anticipe a tus necesidades”. Y tomé algunas medidas para preservar mi fertilidad antes del tratamiento contra el cáncer.

Si se cumple la previsión de la  Asociación Española contra el Cáncer, en el 2015 habrían aparecido 26.282 casos en España, de los que 3.942 mujeres tendrían menos de 40 años. Teniendo en cuenta que por causas sociales cada vez se retrasa más la maternidad, la fertilidad se convierte en un tema importante para todas aquellas mujeres jóvenes que quieren tener hijos una vez superada la enfermedad.

El tumor en la mujer joven suele ser mas agresivo y en consecuencia suele requerir tratamientos más potentes, como la quimioterapia y la radioterapia. Estos actúan destruyendo las células activas (como los óvulos). Por eso, aunque algunas mujeres han podido quedarse embarazadas de manera natural, lo habitual es que la fertilidad quede mermada. De ahí a la importancia de plantear la preservación de la fertilidad  antes de los tratamientos.

Silvia no podía retrasar tratamiento pero sí lo podía compaginar. Le extirparon el tumor mientras seguía con el tratamiento hormonal y le extrajeron los ovocitos y el tejido ovárico antes de comenzar con la quimioterapia y la radioterapia. Con el programa de Preservación de la Fertilidad de CRA Clínica Sagrada Familia se quedaron congelados hasta que pudiese quedarse embarazada. Y así fue. Meses más tarde, Silvia vivió una gestación sin riesgo y un parto vaginal. Es ahora una feliz mama de Victoria, en honor a la victoria que contra el cáncer.

 

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