Qué es la estimulación ovárica

Qué es la estimulación ovárica

En condiciones normales, sin problemas de fertilidad,  de todos los óvulos que empiezan a desarrollarse en nuestros ovarios, sólo uno llegará a ovular. Cuando iniciamos un tratamiento de fecundación in vitro, nos interesa que el ovario produzca el mayor número de óvulos y en las mejores condiciones. Por ello se realiza una estimulación ovárica, mediante un tratamiento hormonal se consigue estimular el crecimiento de los óvulos disponibles en ese ciclo.

En los tratamientos de inseminación artificial también se procede a estimular los ovarios, si bien se administran diariamente dosis  bajas de hormona estimulante de los folículos (FSH), con el objetivo de inducir el crecimiento y maduración de 1 a 3 folículos ováricos como máximo.

En mujeres sin problemas de fertilidad, con una ovulación regular y que no desean una estimulación externa de sus ovarios mediante medicación, se procede a realizar una inseminación natural, donde se seguirá la evolución natural de la ovulación y se determinará el mejor momento para realizar la inseminación.

Pero veamos en qué consiste una estimulación ovárica en un tratamiento de fecundación in vitro.

La Estimulación ovárica

El ginecólogo establecerá una pauta de medicación para poder personalizar al máximo la estimulación y obtener los mejores resultados. Con la llegada de la menstruación se programa una visita al  centro para realizar una ecografía basal. Si la ecografía es correcta, se empieza la estimulación ovárica con medicamentos que contienen la hormona folículo-estimulante (FSH).

Esta hormona se administra por vía subcutánea y la dosis la indica el médico de forma individualizada según las características de cada paciente. Después se realizarán controles con una periodicidad específica para cada caso, ajustando la dosis a la respuesta observada. Este proceso dura aproximadamente entre 8 y 12 días.

Protocolos de estimulación ovárica

Existen diversos tipos de medicación hormonal para ello; podemos agrupar los tratamientos hormonales en tres tipos para simplificarlo y facilitar su entendimiento, el tratamiento con protocolo corto, el protocolo largo y el protocolo con antagonistas.

El ginecólogo es quien decidirá qué tipo de protocolo es adecuado para cada mujer. La decisión de aplicar un protocolo u otro dependerá de diversos factores, como la edad de la mujer, su reserva ovárica, la existencia de alguna patología como el síndrome de ovario poliquístico (SOP), los valores hormonales obtenidos en el tercer día de la menstruación, etc.

Estimulación ovárica protocolo corto

En el protocolo corto de estimulación ovárica, el tercer día de la regla empezaras directamente con la estimulación hormonal. Además de las hormonas que se te administraran, habrá las hormonas que producen tus ovarios ya que la función de tu ovario no habrá sido frenada.

Por ello, en el protocolo corto se debe tener más cuidado de que no se produzca una ovulación espontánea y para ello se administran otras hormonas, las antagonistas de la GnRH (antagonistas de la hormona liberadora de gonadotropina), habitualmente a partir del quinto día de la estimulación ovárica, que corresponde al 8º día del ciclo menstrual.

En este video del Atlas Interactivo de Reproducción Asistida lo entenderás perfectamente:

Estimulación ovárica protocolo largo

Cuando se opta por un protocolo largo de estimulación ovárica, se hace para detener la función de tus ovarios en el mes anterior al tratamiento. El ginecólogo  te prescribirá una medicación hormonal para que empieces el día 21 del ciclo. El objetivo de detener tus ovarios es que el ginecólogo pueda controlar la ovulación mediante la medicación.

Por lo tanto, el protocolo largo será la suma del protocolo corto más otra medicación desde el día 21 del ciclo anterior. No obstante, al frenar la función natural del ovario podemos encontrarnos con un menor número de óvulos el día de su extracción.

 

Estimulación ovárica protocolo antagonistas

Y finalmente, también existe el protocolo con antagonistas están pensados para mujeres en las que se prevé una pobre respuesta a la estimulación ovárica. La práctica médica confirma que la estimulación ovárica con el protocolo FIV con antagonistas aumenta hasta el 43-47% la posibilidad de un embarazo exitoso, y al mismo tiempo evita abortos involuntarios y embarazos congelados. Normalmente los tratamientos con antagonistas no se acompañan con efectos secundarios serios. En algunos casos aparece un pequeño enrojecimiento o una picazón temporal.

Los especialistas en fertilidad afirman que el uso de antagonistas durante la estimulación ovárica ayuda a evitar complicaciones como el síndrome de folículo vacío y la formación de quistes foliculares que a veces pueden aparecer durante los procedimientos FIV. Incluso si los intentos FIV fallan la introducción de antagonistas no causa disfunción de los ovarios.

 

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