Embrión sano

A partir de los 35 años el número de óvulos que genera el ovario, así como la calidad de los mismos, disminuye de forma progresiva afectando negativamente las probabilidades de conseguir el embarazo deseado. Este hecho se hace especialmente relevante a partir de los 40 años, cuando una elevada proporción de los óvulos y por tanto de los embriones disponibles para transferir pueden presentar alteraciones genéticas. La mayoría de estos embriones anormales no llegará a producir embarazo o acabará en aborto, pero algunos pueden evolucionar dando lugar a niños con malformaciones graves o retraso mental.

En los laboratorios de reproducción asistida se dispone de herramientas como el sistema time lapse o el cultivo largo, que permiten seleccionar aquellos embriones con menor probabilidad de presentar anomalías genéticas. Pero embriones aparentemente sanos pueden presentar alteraciones no detectables por estos sistemas, especialmente en pacientes de mayor edad.

El programa Embrión Sano se basa en el Diagnóstico Genético Preimplantacional (PGD). Mediante esta tecnología puntera, somos capaces de estudiar la genética de todos los embriones obtenidos mediante un ciclo de fecundación in vitro, y transferir solo embriones que estamos seguros de que son cromosómicamente normales.

La probabilidad de conseguir embarazo con embriones normales seleccionados por PGD es mucho más alta, y similar a la que se obtiene con ovocitos de donante, incluso en pacientes mayores de 40 años. Además, el poder seleccionar embriones cromosómicamente normales nos permite ser mucho más selectivos a la hora de transferir un solo embrión, reduciendo el riesgo de embarazo gemelar sin disminuir tus probabilidades de conseguir un niño sano en casa.